¿Qué son el Hidrógeno azul y el Hidrogeno verde?

A medida que aumentan los problemas relacionados con el clima a causa del calentamiento global, crece la preocupación en todos los sectores económicos, en una buena parte de la población mundial y principalmente en los gobiernos que son muy conscientes de la necesidad de implementar el uso de energías que no emitan gases de efecto invernadero.

Y en esta búsqueda de energías limpias que garanticen la calidad y la continuidad del servicio tanto a nivel de transporte, de industria y de la población en general, es cuando todas las miradas se vuelven hacia el Hidrógeno (H2), como protagonista de la solución energética del futuro.

Seguramente pensarás: pero si el H2 se utiliza como combustible desde hace casi 2 siglos, ¿dónde está la novedad?

La novedad no está en el uso que se le da al H en sí mismo para generar energía, lo que realmente lo convierte en la mejor opción para la descarbonización son los nuevos procesos de obtención para convertirlo en un combustible libre de emisiones contaminantes.

¿Qué son el Hidrógeno Azul y el Hidrógeno Verde?

De manera simplificada, se puede afirmar que el Hidrógeno Azul y el Hidrógeno Verde son un tipo de combustible muy potente, inagotable y poco contaminante.

Pero vamos a ampliar este concepto para que entendamos la naturaleza y la importancia del hidrógeno como fuente de energía, el por qué se le han asignado diferentes colores y su papel en el proceso de descarbonización.

El Hidrógeno es un elemento químico incoloro, inoloro e insípido que constituye el 75% de la materia visible del cosmos y es el propulsor de los procesos de fusión nuclear de las estrellas.

Esto demuestra su potencial energético, de hecho la Nasa lo utiliza para la propulsión de las naves espaciales desde hace muchísimos años.

¿A qué resulta interesante ya desde el inicio el Hidrógeno verde?

Así mismo, este gas es el más liviano y simple de la tabla periódica, esta condición hace que no lo encontremos de forma pura en nuestro planeta, sino también unido a un gran número de compuestos, como el agua, alcoholes y gas natural, entre muchos otros.

Seguramente ahora te surgirá esta pregunta: ¿y si se trata de un gas incoloro, por qué hablamos de Hidrógeno de colores?

Para utilizar el Hidrógeno como energía es necesario separarlo de los elementos a los que va unido. La producción de H2 se clasifica por colores dependiendo del nivel de contaminación que se genera durante el proceso de obtención.

Aunque la paleta de colores del H2 es amplia, va desde el negro hasta el verde, pasando por el gris y otros más, nos vamos a centrar en el Hidrógeno Azul y en el Hidrógeno Verde, puesto que son los más limpios y respetuosos con el medio ambiente y porque se constituyen en la clave para la transición energética.

Principales diferencias entre el hidrógeno azul y el hidrogeno verde

Las principales diferencias entre el Hidrógeno Azul y el Hidrógeno Verde están en la forma de obtenerlo y los costes de producción.

Durante décadas el hidrógeno se ha adquirido a partir de combustibles fósiles como gas natural o petróleo, mediante diferentes tecnologías que generan fuertes emisiones de CO2 a la naturaleza.

El Hidrógeno Azul se obtiene a partir de gas natural (metano), mediante un proceso conocido como “reformado de gas natural (metano) con vapor (SMR)”.

Este procedimiento emite gases de efecto invernadero, que son capturados en un 90%, haciéndolo menos contaminante. Sin embargo, una cantidad de CO2 se libera a la atmósfera.

El proceso de captación del CO2, hace que se eleven los costes de obtención de este hidrógeno, haciéndolo menos competitivo frente al Hidrógeno Gris, que es el más utilizado por la industria, a pesar de ser muy nocivo para la naturaleza.

A diferencia de los anteriores, tenemos al ganador, el Hidrógeno Verde que es la opción más ecológica ya que se produce a partir de fuentes de energías renovables.

Normalmente se extrae del agua empleando electricidad generada por fuentes renovables como la eólica, la fotovoltaica o la biomasa. El proceso de obtención se denomina electrolisis.

La electrólisis utiliza la corriente eléctrica para separar el H2 del oxígeno.

La gran ventaja de este procedimiento es que no genera emisiones de CO2, solo se libera vapor de agua, condición que lo convierte en una energía limpia.

Por este motivo el Hidrógeno Verde, se perfila como la energía del futuro. Sin embargo, su producción resulta mucho más costosa que la del Hidrógeno Azul.

Pero la buena noticia es que los gobiernos están trabajando para que en un período de tiempo no muy lejano, los precios de la producción de esta energía limpia, se equiparen a la de los combustibles fósiles y su uso por fin se masifique.

¿Increíble, verdad?

Ir arriba