alternativas

¿Qué son las energías alternativas y qué tipos existen?

Las energías alternativas son en este momento, un reto y una oportunidad.

Por una parte suponen el reto de ayudar al plantea a reducir el calentamiento global y las emisiones de CO2 que lanzamos a la atmósfera.

Y por otra parte, suponen la oportunidad de dejar a nuestros hijos y nietos un mundo más sostenible.

Las energías renovables son fuentes de energía limpias, inagotables y competitivas, que a diferencia de los combustibles fósiles, no generan gases de efecto invernadero.

Hoy queremos hablaros de las energías alternativas y de por qué son tan importantes para empresas, industria y para la sociedad en general.

¿Qué son las energías alternativas?

También conocidas como energías limpias o renovables contempla a todas las fuentes alternativas que pueden producir electricidad sin degradar el medioambiente, mediante la aplicación de métodos de transformación no contaminantes.

Para lograr ese objetivo se aprovechan fuentes inagotables cuya explotación no representa un riesgo para la naturaleza. Es por eso que se describe a las energías alternativas como “verdes”.

Ventajas de la energía alternativas

  • Son inagotables: Por definición son aquellas que se extraen a partir de fuentes naturales renovables, eso quiere decir que pueden ser explotadas ilimitadamente.
  • Son verdes: Su uso continuado no representa un riesgo para el medio ambiente. No son una fuente de CO² u otras emisiones contaminantes.
  • Alta disponibilidad: La logística energética es uno de los grandes problemas que enfrentan muchos países alrededor del mundo, sin embargo, las fuentes alternativas rompen esa barrera al estar presentes en cualquier parte del mundo.

¿Cuáles son las energías alternativas más importantes?

Existe un gran número de energías alternativas catalogables como renovables o menos contaminantes.

Aquellas que cuenta con mayor potencial son:

Energía solar

Para muchos es la energía alternativa renovable más importante de todas debido a su fuente: el Sol.

Puede aprovecharse a partir de métodos fotovoltaicos (se capta la luz a través de paneles especializados llamados “placas solares”) o termoeléctricos.

La energía solar termoeléctrica se fundamenta en la transformación del calor emitido por el Sol, que luego se transforma en electricidad a través del calentamiento del agua y la consecuente obtención de vapor.

Energía hidráulica

Esta fuente de energía alternativa se vale de grandes centrales hidroeléctricas construidas generalmente cerca de ríos o presas.

Se aprovechan aquellas masas de agua que generan energía cinética o potencial a través de su corriente o movimientos por saltos del agua.

Energía eólica

Es una fuente alternativa 100% limpia que se basa en el accionamiento de aerogeneradores gracias al empuje de la fuerza del viento. La captación se logra a través de grandes parques eólicos con múltiples molinos que transforman la energía en electricidad aprovechable gracias al movimiento de sus aspas.

Energía mareomotriz

Esta fuente de energía alternativa consiste en la instalación de alternadores para captar la energía producida por el movimiento de las mareas o de las olas.

La gran ventaja de esta fuente alternativa de energía es que se capta exclusivamente en el mar.

Energía geotérmica

Ha quedado demostrado que el calor es una de las fuentes de energía alternativa más provechosas que existen.

Los sistemas geotérmicos se sustentan en la captación del calor disponible en las capas inferiores de la superficie terrestre.

Para ello se extrae el calor de yacimientos que registran temperaturas oscilantes entre los 100 y 150 °C.

Biogás

Esta es una de las fuentes energéticas más prometedoras.

Tal como indica su nombre aprovecha el gas generado a partir de los procesos de biodegradación de cualquier fuente catalogable como orgánica.

Para provocar que eso suceda se fomenta la generación microorganismos en entornos controlados despojados de oxígeno.

Biomasa

Para obtener energía a partir de biomasa es necesario producir en centrales especializadas la combustión de materia orgánica.
En esta categoría pueden entrar residuos tanto animales como vegetales, además de otros tipos de insumos biodegradables en general.

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